Lo que monté

Los reels se montan escribiendo

Le explicas tu estilo una vez y monta los que le eches: corta los silencios, pone los subtítulos, baja la música cuando hablas. Yo miro tres fotogramas y doy el visto bueno. La línea de tiempo no se abre en ningún momento.

Uno de los míos, montado así Los subtítulos, los cortes y la música los puso él

Y este es el motivo de todo

Seis reels distintos, grabados en días distintos. Fíjate en los subtítulos: mismo sitio, mismo tamaño, mismo tipo de letra. Eso no lo hice yo seis veces. Lo escribí una vez, en un archivo, y se aplica a todo lo que le eches.

Seis fotogramas de seis reels distintos, uno al lado del otro. En todos, el subtítulo aparece en el mismo sitio, con el mismo tamaño y la misma tipografía.
Seis reels, un solo libro de estilo. Es lo que convierte el montaje de una tarde por vídeo en una tarde por tanda.

Cómo funciona

No hay ningún programa de edición abierto. Le hablas, y él monta. Son tres piezas:

Quien monta

Claude

Le dices lo que quieres en cristiano. Él escribe el montaje y lo ejecuta.

La herramienta

Remotion

Deja montar vídeo escribiendo en vez de arrastrando. Es lo que hace posible lo demás.

Tu parte

El libro de estilo

Un archivo donde dices cómo son tus vídeos. Se escribe una vez y manda sobre todos.

Y el truco que lo cambia todo No le pidas el vídeo entero a la primera. Renderizar tarda minutos, y si al final el subtítulo está mal puesto has esperado para nada. Se le piden tres fotogramas —el principio, la mitad y el final— y en dos segundos ya sabes si está bien.

Lo que no hace

¿Quieres montarlo tú?

Te mando el paso a paso

Cinco pasos: montar el taller, ordenar el material, escribir el libro de estilo, montar el primero y dejarlos todos hechos de golpe. Con los encargos listos para copiar, los números exactos de dónde puede ir el texto sin que lo tape Instagram, y lo que se me atascó.

Déjame el correo y la abres al momento, aquí mismo. De vez en cuando te escribo cuando monto alguna otra cosa. No hay boletín semanal ni nada parecido.

¿No quieres montarlo tú?

Y lo que quieres no es montarlo, sino que te lo monten

Lo vemos en quince minutos. Es una llamada, no una demostración: te digo si esto te encaja, y si no te encaja te lo digo igual.

Quiero que me lo monten

Se abre mi calendario. Antes te pregunto un par de cosas, para preparar la llamada y no hacerte repetirlo todo por teléfono.

Mila Ballesteros · Arisa Digital