Cuando no se puede coger el teléfono, esa persona no espera: cuelga y llama a la clínica de al lado. Y tú no te enteras nunca de que acabas de perder esa cita. Mueve los dos números y mira cuánto es al mes.
No hay truco ni letra pequeña. Es una multiplicación, y la puedes rehacer tú en una servilleta:
Es una estimación, y tira por lo bajo a propósito: cuenta solo 22 días y da por hecho que cada llamada perdida era una consulta. No cuenta al que llama una vez, no le cogen y ya no vuelve nunca — ese es el caro de verdad, y no hay forma de medirlo.
Podemos verlo en quince minutos, con tus números delante en vez de con los de ejemplo. Es una llamada, no una demostración de nada:
Me cuentas cómo es un día normal: horario, cuándo se acumulan las llamadas, quién las coge.
Te enseño el asistente funcionando con tus propios números y tu tipo de consultas.
Decides. Si no lo ves claro, me lo dices y ya está.
Te digo si esto te encaja. Y si no te encaja, te lo digo igual — me ahorra tiempo a mí también.
Reserva 15 minutosSe abre mi calendario. Eliges hueco y ya está: sin formularios.
¿Prefieres verlo antes por tu cuenta? Aquí está el panel por dentro, en vídeo y sin registrarte.